domingo, 3 de noviembre de 2013

Mi familia no ayuda con mi dieta.



En familias numerosas comúnmente es difícil ponerse de acuerdo en la alimentación diaria, los gustos y preferencias de todos salen a relucir y es bastante difícil conformar a todos especialmente donde hay niños, cuanto más difícil se hace cuando el propósito es mantener una dieta.

Es bueno hablar con los miembros de la familia de las razones e importancia de esta aventura que encararemos juntos, la dieta, esta obviamente será iniciada por una razón valedera atinente a la salud de alguno o varios de los miembros del grupo familiar, cuando todos comprenden bien el “porque” y las consecuencias de no llevarla a cabo, lograremos un nivel de compromiso adecuado, otro buen punto seria promover los beneficios adicionales para los miembros que no tienen un problema de salud, como la prevención de enfermedades o el mejoramiento de su calidad de vida a corto y largo plazo. Ya puestos en la cocina hay algunos detalles que podemos cuidar, por ejemplo la presentación de cada plato, la variedad de colores y una disposición estéticamente adecuada, hace que algo que al paladar no le resulte tan estimulante si sea estimulante en la vista, lo que motivara su ingesta con una actitud más positiva.


También debemos tener en cuenta los gustos personales, los que no tienen un problema de salud especifico podrían disponer aderezos o condimentos que realcen el sabor, tal vez limón o vinagre, para hacer más gustosas verduras o carnes magras.


Nuestro último tip es sea optimista, no encare esta situación pensando en que va a fracasar o va a ser imposible, tenga la actitud positiva para realizar la dieta, no una tortura, sino un camino a una vida más plena para usted y su familia