jueves, 7 de noviembre de 2013

Las ensaladas en nuestra dieta.




Normalmente una persona con exceso de peso tiene un buen comer, y se deleita con todos los grupos alimenticios, aunque un alto porcentaje no considera las ensaladas más que una guarnición o un acompañamiento para la carne de cualquier tipo.
En el esfuerzo por equilibrar el peso y la nutrición tenemos un gran aliado, las ensaladas serán nuestro fiel apoyo mientras sufrimos el hambre inicial, la ansiedad y los deseos intensos de mandar al cuerno la dieta…

Hay una gran variedad de vegetales que podemos utilizar, seguramente no todos nos gustaran y tal vez la mixta de lechuga y tomate nos aburra, así que unos tips para hacer más sabrosa las ensaladas seria agregarle algunos condimentos, por ejemplo el orégano tiene una enorme cantidad de propiedades, el ají molido le dará un suave picor , un poquito de jugo de limón es otro ingrediente muy apropiado, un chorrito de aceite de oliva, un poco de vinagre. A veces podemos hacer pan tostado y cortar cuadraditos para hacerla más consistente.
El comienzo de la dieta debe ser estimulante, si nuestro exceso de peso es importante, a pesar de que no sean ensaladas totalmente dietéticas, el reemplazar las milanesas a caballo por una ensalada será un beneficio grande.

Trocitos de jamón cocido, un poco de queso crema o ricota, zanahorias con un leve hervor o crudas, pepinos, rábanos, remolachas, son alternativas excelentes para variar sabores y colores, una ensalada multicolor es mucho más atractiva a la vista.
Unos trocitos de queso fresco dietético mezclado con una ensalada de rúcula bien condimentada es una delicia.
Un morrón rojo picado combinado con brócoli previamente hervido en un poquito de vinagre es también muy sabroso.
La imaginación y sus propios gustos lo llevaran a experimentar con los vegetales y aprender a disfrutar su ingesta. Y a disfrutar sus beneficios.