jueves, 13 de febrero de 2014

Beneficios y consecuencias de la cafeína.


La cafeína es un psicoactivo alcaloide del grupo de las xantinas, sólido cristalino, blanco y de sabor amargo, que actúa como una droga psicoactiva, levemente disociativa y estimulante por su acción antagonista no selectiva de los receptores deadenosina. La cafeína fue descubierta en 1819 por el químico alemán Friedrich Ferdinand Runge: fue él quien acuñó el término Koffein, un compuesto químico en el café, el cual pasaría posteriormente al español como cafeína.

En los humanos, la cafeína es un estimulante del sistema nervioso central que produce un efecto temporal de restauración del nivel de alerta y eliminación de la somnolencia. Las bebidas que contiene cafeína, tales como el café, el té, algunas bebidas no alcohólicas (especialmente los refrescos de cola) y las bebidas energéticas gozan una gran popularidad. La cafeína es la sustancia psicoactiva más ampliamente consumida en el mundo.

Consumir entre 75 y 150 mg de cafeína eleva la temperatura, el ritmo respiratorio y el nivel de ácido gástrico en el estómago. Cantidades más altas en el torrente sanguíneo pueden producir ansiedad, irritabilidad, insomnio, sudoración, taquicardia y hasta diarrea.






El uso prolongado de más 650 mg diarios de cafeína, equivalentes a ocho o nueve tazas de café al día pueden ocasionar úlceras gástricas, incremento en el nivel del colesterol, insomnio crónico, ansiedad y depresión permanentes. Este tipo de consumo también parece estar asociado con disfunciones cardíacas y la aparición de ciertos tipos de cáncer asociados a los alquitranes del café.


La cafeína tiene propiedades positivas y negativas para la salud; de hecho, no existe un acuerdo unánime sobre si su consumo es totalmente beneficioso o perjudicial. Se han reportado efectos favorables y también desfavorables.


La cafeína genera adicción, aunque esta no supone riesgos tan graves para la salud como otras drogas clásicas, (nicotina, cocaína o heroína). Se han dado casos de adicción al café con dosis diarias de cafeína tan bajas como 100mg/día. La eliminación brusca del consumo puede generar síndrome de abstinencia, incluso al dejar de tomar una consumición diaria y regular de cafeína (por ejemplo un café todas las mañanas). Este síndrome se caracteriza por: dolor de cabeza, fatiga, adormecimiento, dificultad para concentrarse y trabajar, irritabilidad, depresión, ansiedad, deterioro psicomotriz de la alerta y del rendimiento cognitivo; sin embargo, estos síntomas cesan a los pocos días.