miércoles, 8 de octubre de 2014

Dieta sana para el verano


* Verduras: Son indispensables. Los nutricionistas proponen incorporar todos los colores al plato de ensaladas para equilibrar las vitaminas que se consumen.

* Frutas. Se aconseja incorporarlas a la dieta. Desde las que son más ricas en agua como el melón y la sandía, pasando por todas las frutas estacionales como el kiwi, el damasco, la ciruela, entre otras. "La utilización de frutas en las ensaladas permite aligerar la carga calórica y aportar vitamina A, C y E al organismo", dice Silvana Dato.

* Alimentos esponjas. "Tienen la capacidad de acumular el agua con que son hervidos. Algunos de ellos son los fideos, el arroz seco, el cuscús y las legumbres (como las arvejas y las lentejas). Son alimentos que se recomiendan consumir ya que logran retener casi un 80% del agua de su cocción", explica Katz.



* Es fundamental controlar la cantidad de aceite que se le incorpora a una ensalada. Por ejemplo lo ideal son dos cucharadas por día.

* Consumir diariamente tres frutas.

* Si se come verduras, que haya variedad de todos los colores para equilibrar la cantidad de vitaminas que se consume.

* Comer sólo una porción de carne (un churrasco mediano o dos hamburguesas caseras).

* Sólo 8 galletitas por día (distribuidas entre mañana y tarde).

* No abusar del queso y restringir su consumo.

* Arroz: comer sólo dos cucharadas. Lentejas: una taza.

* Las pastas acompañarlas con salsas naturales y frescas.

* Evitar las frituras.

* Se puede consumir una taza de leche descremada y un yogurt descremado por día.

*¿Cómo equilibrar los nutrientes? "Si se come lentejas, no comer arroz. Si se come carne no comer pollo, etc", recomienda Purita.

* Para mantenerse en forma, también es muy importante hacer las cuatro comidas y no saltearse ninguna. Porque esto ayuda a moderar la cantidad de ingesta en cada una de las comidas y a poder quemar a lo largo del día las calorías que se van consumiendo", dice Purita. La nutricionista también agrega que las colaciones ayudan a calmar la saciedad y a no llegar a cada comida con demasiado apetito.

* Por eso sugiere hacer dos colaciones diarias. La primera a media mañana (entre el desayuno y el almuerzo).

* Otras dos sugerencias. Una de ellas es incorporar 4 almendras, 8 pasas de uva y una mariposa de nuez. "Lo ideal es llevar paquetitos de esta colación en la cartera como si fuesen caramelos", dice Purita. La segunda es un bocadillo durante la tarde (entre la merienda y la cena): puede ser desde gelatina light hasta un yogurt descremado.