lunes, 27 de enero de 2014

Pastas y la dieta.

Se denomina pasta a los alimentos preparados con una masa cuyo ingrediente básico es la harina, mezclada con agua, y a la cual se puede añadir sal, huevo u otros ingredientes, conformando un producto que generalmente se cuece en agua hirviendo. 


Variedades de pastas dieteticas.

En su formulación se cambian unos ingredientes por otros en función de patologías o etapas de la vida.
Pasta para niños: es una mezcla de harina predigerida, leche en polvo y azúcares. 
Pasta para diabéticos: una parte del almidón es sustituida por proteínas, u otro ingrediente, con el fin de reducir el contenido de carbohidratos. 
Pasta para enfermos renales: las proteínas son reemplazadas por los carbohidratos, para bajar el nivel proteico, pero consiguiendo un alimento energético. 
Pasta para hipertensos: se amasa con agua destilada y sin sal. 
Pasta para personas con obesidad o sobrepeso: el almidón es sustituido por sustancias no asimilables. 
Pasta para celíacos: no contienen gluten. Se elaboran a base de harina de maíz o arroz, agua y almidón de maíz. 

Las pastas y su aporte a la nutrición básica.



La pasta aporta 370 kcal (1546,6 kJ) cada 100 g. El principal aporte a la nutrición es el hidrato de carbono, un 13% de proteína y un 1,5% de grasas y minerales.


Las pastas de colores aportan también algunas vitaminas del grupo B, ya que en su preparación se utilizan hortalizas tales como espinacas (verde), zanahoria (naranja), tomate(rojo o naranja). Si no se añade nada, la pasta queda de color crudo (ligeramente amarillento).


De igual forma en la zona mediterránea de Europa, se prefiere el uso de aceite de oliva, tomate, pimienta, pescado y sal marina, para la preparación de ésta.